viernes, 13 de marzo de 2026

Parque Lezama

 



Parque Lezama (Argentina/2026). Dirección y edición: Juan José Campanella. Elenco: Luis Brandoni, Eduardo Blanco, Verónica Pelaccini, Agustín Aristarán, Manuela Menéndez, Alan Fernández y Matías Alarcón. Guion: Juan José Campanella, basado en la obra teatral homónima y en I'm Not Rappaport, de Herb Gardner. Fotografía: Miguel P. Gilaberte. Música: Emilio Kauderer. Dirección de arte: Nelson Luty. Sonido: Rubén Piputto.

Esta reciente adaptación cinematográfica es dirigida por Juan José Campanella, el mismo que montó la obra teatral I am not Rappaport del dramaturgo estadounidense Herb Gardner. Ambas realizaciones están ambientadas en el Parque Lezama de la Ciudad de Buenos Aires. Comienza la película con un carrusel girando lleno de niños jugando, metáfora de lo que será la película. Dos viejos que juegan con sus palabras que nos trasportan al presente y pasado de estos divertidos personajes. Es un viaje onírico, nostálgico a una época que parece que ya no existe pero que representa todo el mundo de creencias y costumbres que le son vitales a ambos protagonistas.

León (Luis Brandoni) un judío comunista convencido y dogmático y Antonio (Eduardo Blanco) el encargado del mantenimiento de una caldera en un edificio a quien quieren despedir, después de haber pasado toda su vida laboral en este oficio.

Se trata de una comedia dramática que juega con un humor pícaro y cierta despedida de una vida a la que tienen que renunciar por las limitaciones de la vejez. Es un sentido del humor muy local que nosotros conocemos bien y que arranca carcajadas. Las emociones que despiertan estos dos hombres están muy bien logradas, no son melosos, pero si muy tiernos e ingeniosos. La palabra y los diálogos que sostienen en el parque, mayormente sentados en un banco se pasea por el paso del tiempo, la vejez, el cambio de época, la sustitución laboral, la relación padre e hijos, la soledad y la amistad.

Las actuaciones De Brandoni y Blanco son magistrales, geniales. Nos deleitan en cada gesto y en cada ocurrencia brillante sobre todo de Brandoni con sus cuentos ingeniosos, que inmediatamente inventa cuando la realidad se le hace chica y pesada. De igual forma la ternura y resignada renuncia de Antonio nos demuestra como la sociedad echa a lugares irrelevantes y oscuros a los viejos para hacerlos invisibles. No queremos mirarlos y recordar que alguna vez seremos ellos. Un mundo que se niega a abandonar el ideal de la juventud.

Es una película bien lograda sobre una temática complicada. Está en Netflix.

viernes, 6 de marzo de 2026

Sueño de trenes

 



Título original Train Dreams. Una película dramática estadounidense de 2025 dirigida por Clint Bentley quien escribió el guion junto a Greg Kwedar. Está basada en la novela corta homónima de 2011 de Denis Johnson.  Protagonizada por Joel Edgerton (Robert Grainier), Felicity Jones (Gladis Olding) Kerry Condon (Clair Thompson) y William H. Macy (Am Peeples). Fotografía a cargo de Adolpho Veloso y música compuesta por Bryce Dessner.

La película nos narra la vida de Robert Grainier, un leñador y trabajador de ferrocarril que vive en los márgenes de la expansión industrial en el Siglo XX. Su cotidianidad son trabajos temporales que lo alejan momentáneamente de su esposa Gladis y de su hija que constituyen sus verdaderos motivos de vida. Fuera de su casa guarda largos silencios y se dedica a una vida contemplativa de embeleso por la naturaleza, los claroscuros del paisaje, los animales que le permiten poder soportar sus quiebres emocionales. Un terrible acontecimiento marca su quiebre definitivo del que no podrá recuperarse. A partir de ese momento ofrece un retrato íntimo de como una persona común intenta continuar la vida mientras el mundo cambia sin que él lo pueda comprender.

Es una exposición poética donde la introspección, los pensamientos y emociones íntimos pesan más que la acción. Son los pequeños detalles, los gestos mínimos, el caminar pesado, su mirada cansada, el anclaje en un pasado y la bella fotografía con un sentido sublime del paisaje lo que suministra al espectador el dolor que sobrecoge. Una tragedia que lo atraviesa no es transformada en narrativa, sino en gestos cotidianos, en un lento desgaste. Vive un duelo como se viven en realidad los duelos, sin saber a ciencia cierta que se perdió y como suplantarlo. Es poética esta película lo que la convierte en una joya cinematográfica.

Hay una tensión entre el mundo que se va dejando atrás con el avance de la tecnología, el tiempo agitado de los trenes con el tiempo bucólico de lo rural, de lo natural, de la forestación con la magnificencia de los árboles. El paisaje necesariamente queda cortado con el paso de los ferrocarriles que definirán la vida conectada de grandes ciudades. Su perdida personal marca de forma profunda lo fugaz que son los tiempos y la inevitabilidad del cambio. El gran problema reside es que generalmente no se está listo para avanzar con él.

Joel Edgerton nos entrega un trabajo sobrio y profundo, una interpretación que observa la soledad sin romanticismos, pero con un gran sentido humano.

Tiene una nominación a el Oscar como mejor película y mejor guion adaptado.

Está en Netflix

 

 

 

viernes, 27 de febrero de 2026

Fue solo un accidente

 



Película Iraní de 2025. Director y guionista Jafar Panahi. Idioma Farsi, idioma azerí. Productoras: Arte, Les Films Pelléas, Bidibul Productions, Arte France Cinéma, Pio & Co

Es una película de exploración compleja sobre el contraste de emociones que se sufren cuando se ha vivido bajo un régimen totalitario, represor. Comienza con un accidente que Ebrahim Azizi sufre en una carretera de noche donde están su esposa embarazada y su hija. Atropella a un perro, escena que sirve de partida para un thriller en el que se ven envueltas más personas que van quedando atrapadas. Cada quien va rebelando de manera particular los estragos que causa un país gobernado por la desconfianza y el trauma de las heridas causadas. Cada decisión tomada está viciada por los miedos y rabias antiguas.

Vahid (Vahid Mobasseri) un trabajador herido por la cárcel y la tortura cree reconocer el sonido de una pierna artificial del hombre que atropelló al perro y que había ido a su taller para arreglar el auto. La película juega con esa duda, ¿será realmente ese hombre su carcelero y torturador? Lo que le interesa a Panahi es mostrar como una víctima arrastrada por el recuerdo puede volverse verdugo rápidamente, como es de frágil la frontera entre justicia y venganza cuando el Estado a trasgredido toda norma elemental de convivencia y de confianza en la verdad.

Panahi va recogiendo personas heridas por sus historias que se van sumando en su camioneta, la cual se va transformando en un circo de sufrimiento y comedia. Se encuentra Shiva (Mariam Afshari) una fotógrafa que sobrevivió a la prisión, Goli (Hadis Pakbaten) una novia que queda atrapada junto con su prometido Alí (Majid Panahi) y Hamid (Mohamad Ali Elyasmehr) un compañero de Shiva impulsivo que hay que contener. Cada uno aporta una historia y una herida distinta y van dibujando el paisaje de una patria en donde se comparte el sufrimiento y a través de él se entienden.

La película es de una gran fuerza narrativa que oscila entre lo absurdo y lo mórbido y va cambiando de rumbo manteniendo al espectador en una zozobra. Hay que destacar las características pedigüeñas que suceden de manera casi desapercibidas. Enfermeras que piden presentes con sonrisa incluida, guardias que exigen propinas, funcionarios que negocian favores, lo que es rutina en Irán.

Hay que destacar la valentía del director iraní en hacer una película como esta en clandestinidad y bajo un sistema basado en la crueldad y la persecución. Vuelve a demostrar que su cine sigue siendo peligroso porque expone lo que el poder quiere esconder pero que no puede ocultar, expone el dilema moral que tiene toda sociedad que vive por largos años en una dictadura ¿se podrá rescatar la humanidad cuando se ha sido erradicado de ella? Panahi ¿no responde o si lo hace? deja que cada personaje resbale entre sus impulsos nobles y sus deseos de venganza.

Gana un Palma de Oro en el pasado festival de Cannes.

Hay que buscarla.