viernes, 6 de marzo de 2026

Sueño de trenes

 



Título original Train Dreams. Una película dramática estadounidense de 2025 dirigida por Clint Bentley quien escribió el guion junto a Greg Kwedar. Está basada en la novela corta homónima de 2011 de Denis Johnson.  Protagonizada por Joel Edgerton (Robert Grainier), Felicity Jones (Gladis Olding) Kerry Condon (Clair Thompson) y William H. Macy (Am Peeples). Fotografía a cargo de Adolpho Veloso y música compuesta por Bryce Dessner.

La película nos narra la vida de Robert Grainier, un leñador y trabajador de ferrocarril que vive en los márgenes de la expansión industrial en el Siglo XX. Su cotidianidad son trabajos temporales que lo alejan momentáneamente de su esposa Gladis y de su hija que constituyen sus verdaderos motivos de vida. Fuera de su casa guarda largos silencios y se dedica a una vida contemplativa de embeleso por la naturaleza, los claroscuros del paisaje, los animales que le permiten poder soportar sus quiebres emocionales. Un terrible acontecimiento marca su quiebre definitivo del que no podrá recuperarse. A partir de ese momento ofrece un retrato íntimo de como una persona común intenta continuar la vida mientras el mundo cambia sin que él lo pueda comprender.

Es una exposición poética donde la introspección, los pensamientos y emociones íntimos pesan más que la acción. Son los pequeños detalles, los gestos mínimos, el caminar pesado, su mirada cansada, el anclaje en un pasado y la bella fotografía con un sentido sublime del paisaje lo que suministra al espectador el dolor que sobrecoge. Una tragedia que lo atraviesa no es transformada en narrativa, sino en gestos cotidianos, en un lento desgaste. Vive un duelo como se viven en realidad los duelos, sin saber a ciencia cierta que se perdió y como suplantarlo. Es poética esta película lo que la convierte en una joya cinematográfica.

Hay una tensión entre el mundo que se va dejando atrás con el avance de la tecnología, el tiempo agitado de los trenes con el tiempo bucólico de lo rural, de lo natural, de la forestación con la magnificencia de los árboles. El paisaje necesariamente queda cortado con el paso de los ferrocarriles que definirán la vida conectada de grandes ciudades. Su perdida personal marca de forma profunda lo fugaz que son los tiempos y la inevitabilidad del cambio. El gran problema reside es que generalmente no se está listo para avanzar con él.

Joel Edgerton nos entrega un trabajo sobrio y profundo, una interpretación que observa la soledad sin romanticismos, pero con un gran sentido humano.

Tiene una nominación a el Oscar como mejor película y mejor guion adaptado.

Está en Netflix

 

 

 

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