viernes, 20 de marzo de 2026

Las Locuras

 



La película mexicana de 2025 Las locuras fue escrita y dirigida por Rodrigo García (Rodrigo García Barcha), hijo de Gabriel García Márquez. Esta producción explora la salud mental y la presión social a través de historias entrelazadas.  Participan Cassandra Ciangherotti (Renata), Ilse Salas (Miranda), Ángeles Cruz (Irlanda), Natalia Solián (Soledad), Naian González Norvind (Penélope), Fernanda Castillo (Serena), Daniel Tovar (Gastón), Raúl Castro (Ismael), Raúl Briones (Aurelio), Mercedes Hernández (Italia), Luisa Huertas (Paz), Teresita Sánchez (Galicia) y Roberto Sosa (Facundo).

La película es un entramado de seis relatos de hechos que ocurren durante un día lluvioso en la Ciudad de México. Podríamos decir que dichas historias no presentan una continuidad de un mismo relato, solo las une el interés del director de mostrar la inconformidad femenina, sus locuras expresadas sin que pueda haber controles externos y mucho menos masculinos que les pongan límites. Las luchas propias de la mujer por hacerse oír y valorar con sus propias miserias y virtudes. Los matices y las diferencias se expresan en la acción más que en el discurso. Cuerpos que registran el cansancio, la insatisfacción, incomodidad y el desprecio.

La rebeldía ante la opresión emocional y la forma como las sociedades definen lo que es tolerable y lo que debe corregirse so pena de ser catalogado de locura. Las historias se presentan como zonas de encierro, en una de ellas, una mujer permanece aislada bajo la supervisión de su padre, mientras recuerda a su pareja y enfrenta los roces con su hermana. Otra se centra en una pareja que ofrece eutanasia para mascotas a domicilio, donde la rutina laboral expone vínculos de total desprendimiento del dolor y respeto por la vida. Una tercera sigue a una actriz que entra en un ejercicio de improvisación junto a un compañero, situación que revela tensiones estructurales del ámbito laboral y del rol asignado a cada participante. En otro relato se muestra la escena de una cena familiar en la que participa una psiquiatra, quien expresa su desprecio hacia la hipocresía social de ocultamientos y perdones por conveniencia y su iconoclasia.

No se trata la película sobre cuadros psiquiátricos que ameritan diagnóstico y tratamiento, sino de esa característica alocada de las mujeres que las hace irreverentes y poco propensas al control que constituyen un constante enigma para el hombre y los descuadra haciéndose preguntas que nunca le van a encontrar respuesta. Fue la principal intriga de Freud que quedó sin respuesta. Hay una imposibilidad de compresión entre ambos sexos y la imposibilidad de la relación sexual que resaltó Lacan.

No es una película que cae en los clichés feministas complacientes y errados. El empeño de las sociedades y sus medios de control que intentan que la mujer controle, se autosabotee y dude de su derecho al placer, inevitablemente conducirá a un malestar emocional que siempre producirá un estallido. De allí que la figura del “macho” tiende a desaparecer.

La película me recordó “Relatos Salvajes” de Damián Szifron. Siendo muy distinta su temática.

La actuación de estas mujeres es magistral

Está en Netflix.

viernes, 13 de marzo de 2026

Parque Lezama

 



Parque Lezama (Argentina/2026). Dirección y edición: Juan José Campanella. Elenco: Luis Brandoni, Eduardo Blanco, Verónica Pelaccini, Agustín Aristarán, Manuela Menéndez, Alan Fernández y Matías Alarcón. Guion: Juan José Campanella, basado en la obra teatral homónima y en I'm Not Rappaport, de Herb Gardner. Fotografía: Miguel P. Gilaberte. Música: Emilio Kauderer. Dirección de arte: Nelson Luty. Sonido: Rubén Piputto.

Esta reciente adaptación cinematográfica es dirigida por Juan José Campanella, el mismo que montó la obra teatral I am not Rappaport del dramaturgo estadounidense Herb Gardner. Ambas realizaciones están ambientadas en el Parque Lezama de la Ciudad de Buenos Aires. Comienza la película con un carrusel girando lleno de niños jugando, metáfora de lo que será la película. Dos viejos que juegan con sus palabras que nos trasportan al presente y pasado de estos divertidos personajes. Es un viaje onírico, nostálgico a una época que parece que ya no existe pero que representa todo el mundo de creencias y costumbres que le son vitales a ambos protagonistas.

León (Luis Brandoni) un judío comunista convencido y dogmático y Antonio (Eduardo Blanco) el encargado del mantenimiento de una caldera en un edificio a quien quieren despedir, después de haber pasado toda su vida laboral en este oficio.

Se trata de una comedia dramática que juega con un humor pícaro y cierta despedida de una vida a la que tienen que renunciar por las limitaciones de la vejez. Es un sentido del humor muy local que nosotros conocemos bien y que arranca carcajadas. Las emociones que despiertan estos dos hombres están muy bien logradas, no son melosos, pero si muy tiernos e ingeniosos. La palabra y los diálogos que sostienen en el parque, mayormente sentados en un banco se pasea por el paso del tiempo, la vejez, el cambio de época, la sustitución laboral, la relación padre e hijos, la soledad y la amistad.

Las actuaciones De Brandoni y Blanco son magistrales, geniales. Nos deleitan en cada gesto y en cada ocurrencia brillante sobre todo de Brandoni con sus cuentos ingeniosos, que inmediatamente inventa cuando la realidad se le hace chica y pesada. De igual forma la ternura y resignada renuncia de Antonio nos demuestra como la sociedad echa a lugares irrelevantes y oscuros a los viejos para hacerlos invisibles. No queremos mirarlos y recordar que alguna vez seremos ellos. Un mundo que se niega a abandonar el ideal de la juventud.

Es una película bien lograda sobre una temática complicada. Está en Netflix.

viernes, 6 de marzo de 2026

Sueño de trenes

 



Título original Train Dreams. Una película dramática estadounidense de 2025 dirigida por Clint Bentley quien escribió el guion junto a Greg Kwedar. Está basada en la novela corta homónima de 2011 de Denis Johnson.  Protagonizada por Joel Edgerton (Robert Grainier), Felicity Jones (Gladis Olding) Kerry Condon (Clair Thompson) y William H. Macy (Am Peeples). Fotografía a cargo de Adolpho Veloso y música compuesta por Bryce Dessner.

La película nos narra la vida de Robert Grainier, un leñador y trabajador de ferrocarril que vive en los márgenes de la expansión industrial en el Siglo XX. Su cotidianidad son trabajos temporales que lo alejan momentáneamente de su esposa Gladis y de su hija que constituyen sus verdaderos motivos de vida. Fuera de su casa guarda largos silencios y se dedica a una vida contemplativa de embeleso por la naturaleza, los claroscuros del paisaje, los animales que le permiten poder soportar sus quiebres emocionales. Un terrible acontecimiento marca su quiebre definitivo del que no podrá recuperarse. A partir de ese momento ofrece un retrato íntimo de como una persona común intenta continuar la vida mientras el mundo cambia sin que él lo pueda comprender.

Es una exposición poética donde la introspección, los pensamientos y emociones íntimos pesan más que la acción. Son los pequeños detalles, los gestos mínimos, el caminar pesado, su mirada cansada, el anclaje en un pasado y la bella fotografía con un sentido sublime del paisaje lo que suministra al espectador el dolor que sobrecoge. Una tragedia que lo atraviesa no es transformada en narrativa, sino en gestos cotidianos, en un lento desgaste. Vive un duelo como se viven en realidad los duelos, sin saber a ciencia cierta que se perdió y como suplantarlo. Es poética esta película lo que la convierte en una joya cinematográfica.

Hay una tensión entre el mundo que se va dejando atrás con el avance de la tecnología, el tiempo agitado de los trenes con el tiempo bucólico de lo rural, de lo natural, de la forestación con la magnificencia de los árboles. El paisaje necesariamente queda cortado con el paso de los ferrocarriles que definirán la vida conectada de grandes ciudades. Su perdida personal marca de forma profunda lo fugaz que son los tiempos y la inevitabilidad del cambio. El gran problema reside es que generalmente no se está listo para avanzar con él.

Joel Edgerton nos entrega un trabajo sobrio y profundo, una interpretación que observa la soledad sin romanticismos, pero con un gran sentido humano.

Tiene una nominación a el Oscar como mejor película y mejor guion adaptado.

Está en Netflix