viernes, 28 de febrero de 2025

El 47

 



El 47 película española del 2024. Dirección Marcel Barrena y guion Alberto Marini. Reparto Eduard Fernández, Clara Segura, Zoe Bonafonte, Carlos Cuevas, Salva Reina, Betsy Túrnez y David Verdaguer.

En las películas de Marcel Barrena siempre podemos destacar el concepto del desafío a la autoridad o a las ideas dominantes. Persigue los guiones en que los protagonistas consigan sus objetivos. Manuel Vital (Eduard Fernández) es un autobusero extremeño y catalán por adopción que desafía al Ayuntamiento de Barcelona para demostrar que el autobús que conduce, el 47, podía llegar hasta el suburbio en el que habita, Torre Baro. Un barrio abandonado por las autoridades donde las personas habitan en condiciones muy precarias. Calles de tierras, agua de un pozo y un servicio eléctrico que se interrumpe constantemente.

Una película muy interesante que nos habla de un momento histórico de la España bajo el gobierno de Adolfo Suárez y en pleno reordenamiento hacia la democracia. Resalta la película la importancia de la lucha vecinal como motor de cambio en la demanda del bien común. En realidad, es la historia de todas las grandes urbes que atraen a muchos emigrantes en búsqueda de mejores condiciones de vida y que conforman cordones de miseria en las periferias abandonadas y despreciadas por las autoridades y el resto de los ciudadanos. Estos movimientos que suceden en 1978 cambian la imagen de los suburbios para siempre.

Es una película biográfica que resalta la humanidad, dignidad y solidaridad de los ciudadanos en cualquier lugar del mundo que se encuentren enfrentando injusticias o autoritarismos arbitrarios. Es la migración de las poblaciones rurales tras la autosuficiencia y desprecios de las autoridades franquistas en los años sesenta que atrajo hacia Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla, Bilbao, a extremeños, andaluces, manchegos, aragoneses, etc. Hoy esas ciudades tienen mezclas muy interesantes con las personas provenientes de estas migraciones.

Hay que buscarla.

viernes, 21 de febrero de 2025

Anora

 



Una película norteamericana de 2024 dirigida por Sean Baker. Nos presenta una visión muy humanista, emotiva y trágica de la vida de dos jóvenes en busca de su propia libertad, sumergidos intensamente en los placeres sexuales. Baker de manera magistral nos hace ver un trasfondo doloroso y hasta trágico con la exquisita actuación de Mikey Madison como Ani (Anora) y Mark Eydelshteyn como Iván. Dos culturas, dos idiomas, dos objetos de deseo el dinero y el sexo.  Ganadora de la Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes y Mikey Madison gana el BAFTA 2025 como mejor actriz.

Ani es una trabajadora sexual que es bailarina en un club de Manhattan y ocasionalmente hace visitas domiciliarias. Habla un poco de ruso por ser de una familia rusa de Brighton Beach en Brooklyn. Al llegar un cliente ruso al club ella es asignada para atenderlo. Llega Iván, un joven delgado y simpático de quien inmediatamente se siente atraída. Después de varias visitas privadas Iván le hace una propuesta, ganará 15 mil dólares por ser su novia durante una semana. Arreglo que acepta Ani inmediatamente.

Ani es un personaje tiernamente construido, inocente pero segura de sí misma y vulnerable. Deseosa de salir de esa vida que lleva acepta la propuesta extravagante de un joven desconocido con quien la pasa bien. Por otra parte, Iván también anda aburrido en una vida de lujo donde pareciera que nada sucede y en el que todo está previsto, se lanza a esta aventura conociendo que no tendrá un final feliz. Ani es alguien que él podrá apartar cuando se aburra. Son dos personas rotas que esconden profundas penas. La película nos ofrece una mirada agridulce de dos personas que viven sin encontrar sus lugares en un mundo duro donde el poder y el dinero dictan sus reglas y el amor está condicionado.

Es una película que combina humor, tensión junto a una mirada profundamente humana.

Hay que buscarla.

viernes, 14 de febrero de 2025

Quería ser (cuento)

 

Albena Vatcheva


Buscaba desesperadamente por hacerse un nombre, sentía que podría enloquecer si no lo lograba. Tenía un mandato que arrastraba desde pequeña del que no se podía desprender, una vida anónima no era para ella, ya su suerte se había echado en la conjunción de las estrellas el día que nació. Una hechicera muy famosa que había llegado al pueblo día antes buscando a esa mujer embarazada debía advertirle del destino asignado para su pequeña hija. Le dijo: “Tu hija será alabada y rechazada al mismo tiempo, dependerán de ella los que la crean iluminada e invencible y las detestarán los que vean que es una impostora. Todo dependerá de cómo ella lleve esa pesada carga. No deberá creerse ser ese nombre que busca, lo deberá representar, pero nunca ser” a esta sencilla mujer le pareció que se había tropezado con una mujer desquiciada, de mirada franca y atormentada. Se sacudió el pelo y continuó su camino. Vino a recordar este episodio años después cuando temió por su hija.

Alma nació sin contratiempos y creció en un campo que le enseñó la belleza de la calma y la naturaleza. Pasaba muchas horas observando los insectos y pájaros, admirando como se organizaban con los otros de su especie, sus nidos, sus alimentos y métodos de sobrevivencia y protección. También asistía a su colegio en donde desde pequeña fue admirada por su inteligencia y facilidad para relacionar sus lecciones con la vida que observaba. Cuando ya cursaba materias un poco más complicadas una maestra le aconsejó “no te quedes en el campo, sal al mundo que te necesita. Debes ser conocida” al mismo tiempo que habló con sus padres. Su padre la amaba y gustaba conversar largas horas con ella como si se tratara de una adulta. También se preocupaba porque no la veía crecer cumpliendo las etapas de la niñes. Alma continuó con sus cavilaciones y ese don de la escucha. Quería responder su pregunta central ¿quién soy? ¿cómo me llamo?

Apenas fue una joven comenzó a sentir una angustia que la empujó a probar la vida del teatro y así poder ofrecer al público un rato alejado de sus vidas aburridas monótonas y sin sentido. Pero esta experiencia muy pronto la lleva a representar su propia obra y así hacerse de su propio nombre, uno hecho a su medida. Con todos sus riesgos asume este camino como “su misión” y de allí ya no puede separarse, está tomada. Su misión la domina, buscando su nombre queda atrapada por el mismo. Ya no es Alma es este nombre que está esculpiendo. Es un efecto de creación que le evita enloquecer. Ejerciendo su papel se sentía que no fingía, en la vida real se sentía un fraude, se reconoce como un fraude sin poderlo confesar. El amor que ahora buscaba venía de un público, quería ser amada por sus espectadores. La realidad es dura y no es posible evitarla, estando sola en su camerino oía una voz que le decía “mentiras no te reconocen a ti ni a tu trabajo, conocen a la mujer con un disfraz que cuenta historias raras en entrevistas”.

Siempre surgen enemigos mortales que queriendo un nombre parecido viven su locura identificados con su papel. A ese enemigo hay que seducirlo o acabarlo porque maneja el poder de la crítica. Lo que apruebe es aceptado y por lo contrario lo que rechace es desechado. Empujada a abandonar el lugar de los simulacros al saber que de un solo acto depende el ganarse un nombre o ganarse la muerte. Decide retar y devolver su propia impostura. Solo quedan dos caminos, se entrega a una actuación sincera o se reviste de los colores de la elegida.