viernes, 18 de abril de 2025

El mago de las mentiras

 



Una película estadounidense de 2017. Director Barry Levinson, basada en el libro del mismo título escrito por Diana Henríquez. Reparto integrado por Robert De Niro (Berne Mandoff), Michelle Pfeiffer (Ruth Mandoff), Alessandro Nivola (Mark Mandoff) Nathan Narrow (Andrew Mandoff) siendo los principales miembros de la familia.

La historia comienza con la única entrevista que Mandoff concede al New York Magazine. De allí en adelante veremos una serie de flashbacks en la secuencia temporal que va desde su detención a como se forjo el engaño hasta llegar al juicio donde se condenó al perpetrador del engaño mas espectacular de la historia bursátil.

Es una película bien contada de un hecho real que estremeció al mundo financiero en Wall Street, arruinó a muchos ahorradores e inversores financiero. La actuación de De Niro no podría ser mejor para la caracterización de este personaje. El guion no se decanta moralmente lo que deja su valoración al espectador con la magnífica pregunta final de Mandoff ¿Soy un psicópata?

En el 2008 Bernie Mandoff era una persona desconocida fuera de los círculos financieros, en esa fecha se destapa el escándalo de uno de los mayores fraudes de la historia en los Estados Unidos. El sistema implementado fue uno piramidal. Mandoff empleaba el dinero de nuevos inversores para lucrarse y mantener a los que estaban en la cúspide de la pirámide que salían del sistema. Hasta que esa pirámide se desmorona los que están abajo quedan estafados. “Estafa Piramidal” o “Esquema Ponzi” por el estafador italiano Ponzi, quien inventa el sistema. La fama de Mandoff no solo se queda en lo profesional, sino que era considerado como una persona altruista.

Es detenido y condenado a 150 años de prisión después de haberse declarado culpable de todos los cargos.

La película no deja de ser fascinante, aunque  se conozca la historia. Robert De Niro y Michele Pfeiffer cautivan. Se puede ver en HBO.

viernes, 11 de abril de 2025

El Brutalista

 



Es una película de drama histórico épico de 2024. Dirigida y producida por Brady Corbet, guion de Mónica Fastvold. Es una coproducción entre Estados Unidos, Reino Unido y Hungría. Protagonizada por Adrien Brody como László Toth, un arquitecto judío nacido en Austria que sobrevive el holocausto y emigra a Estados Unidos. El reparto también incluye a Felicity Jones, Guy Pearce, Joe Alwyn, Raffey Cassidy, Stacy Martin, Emma Laird, Isaach de Bankolé y Alessandro Nivola.

Una película que rompe todos los esquemas actuales y que se lanza con una apuesta muy alta. Llena de simbolismos, giros inesperados, y con una pregunta central por la libertad a la que no le da respuesta definitiva sino deja al espectador con muchos interrogantes. Dura casi 4 horas donde te puede atrapar la fascinación de las imágenes, la fascinación por el contenido y los personajes o bien por la intriga sobre su desenlace. Es una obra de arte, no tiene precio y su valoración depende de la estética del espectador.

En la primera secuencia vemos a László Toth llegar en barco a Estados Unidos huyendo del nazismo; la cámara le sigue en plano secuencial por las estancias cerradas y asfixiantes de la embarcación hasta que llega a cubierta desde donde observa con alegría la estatua de la libertad; mientras en off se escucha una carta que le ha escrito su mujer que quedó atrapada en Europa. La carta termina con la siguiente afirmación: “quienes más libres se creen, son los que están más lejos de la liberad”. La cámara da un giro vertical de 180 grados, que muestra a la estatua dando vuelta. Ya allí tenemos una respuesta.

László Toth llega como arquitecto con un gran prestigio en Hungría antes de la guerra. Lo que le interesa al empresario que lo contrata, Van Buren, es el capital social de su nuevo asalariado, es la posibilidad de presumir de él. El poderse reunir con personas influyentes le permita a László traer a su mujer. Las diferentes estancias que habita László son claras indicadores de su nivel de independencia. Corbet no deja de indicar la precariedad de su situación, un ser que va a ser utilizado hasta que sea inservible y después desechado. Ese es el gran sueño americano.  

No es, por tanto, El Brutalista una película que nos muestra el ascenso y caída en desgracia de un genio incomprendido; busca más bien capturar el riesgo constante que sufre un personaje convertido en una herramienta temporal que para huir de la soledad y frialdad de la lejanía y la incertidumbre solo se enfoca en la construcción de su obra magna. La obsesión del artista con la perfección de su obra no es una muestra de su carácter megalomaníaco irracional, por el contrario, si László quiere que su obra sea perfecta es para que quede como memoria de las celdas del campo de concentración y trasmitir la angustia que allí sintió. Es una construcción brutalista.

Una película que impacta y maravilla.

Hay que buscarla.

viernes, 4 de abril de 2025

Aún estoy aquí

 



Un drama biográfico político de 2024. Dirigida por Walter Salles con guion de Murilo Hauser y Heitor Lorega. Está basada en el libro “Ainda Estou Aquí” de Marcelo Rubens Paiva 2015. Protagonizada por Fernanda Torres y Fernanda Montenegro, ambas interpretan a Eunice Paiva en diferentes épocas. Basada en un hecho real durante la dictadura militar de 1964 a 1985 en Brasil. Recibió el Oscar a mejor película extranjera.

Como muchas de las películas que se están realizando en América Latina, la que nos ocupa es una extraordinaria contribución a recuperar la memoria de lo que han sido las criminales dictaduras en nuestros países. Sin memoria no se tiene identidad de allí el drama de las personas que pierden la memoria y para sus familiares que en la práctica pierden a su ser querido. Así ocurre con la identidad de un país que pierde la memoria de su historia, por ello el empeño del dictador en borrar los signos y símbolos que nos dan continuidad y nos identifican con nuestra experiencia común. Las sociedades no son mas que un grupo de personas que comparten recuerdos.

Este hecho histórico es rescatado por la memoria de Marcelo Rubens Paiva cuyo padre, el diputado Rubens Paiva fue secuestrado, torturado y desaparecido durante la dictadura. Se calcula que fueron 20.000 personas en total las desaparecidas.

La película comienza mostrando en Río de Janeiro a una hermosa familia. Rubens (Selton Mello) acaba de regresar a casa tras 6 años de un exilio autoimpuesto. Él y su esposa Eunice tienen 5 hijos, viven cerca de la playa, se reúnen con amigos y realizan actividades de apoyo a los exilados políticos que no comparten con los amigos ni con la familia. Actúan en la clandestinidad.  Una de las hijas, Vera (Valentina Herszage) es detenida y registrada por las autoridades cuando regresaba a la casa. Comienza a desestabilizarse la situación cuando unos activistas de izquierda secuestran al embajador suizo. Se presentan en casa de los Paiva y se llevan a Rubens.

Allí la historia da un giro,  se enfoca en Eunice. Una mujer destrozada que decide que no se va a dejar vencer. Hace un hogar para sus hijos junto con incesante trabajo social. Conserva su alegría en medio del dolor y el miedo, lo que es interpretado por las dos Fernandas de manera magistral. Gana un globo de Oro y una nominación al Oscar. Cuando un periodista le pregunta a Eunice si no debería prestar atención a temas más urgentes que “arreglar el pasado” ella discrepa con firmeza. “Las familias deben ser indemnizadas por los crímenes cometidos en el país y se debe esclarecer y juzgar todos los crímenes cometidos durante la dictadura”. Sin duda esta mujer nos da una gran lección de como sobrevivir en un régimen oprobioso. Aumentar la solidaridad, la compasión, los lazos comunitarios de reconocimiento al otro es salvar la identidad y no dejarse vencer.

Hay que buscarla.